Tres realidades en la gestión de tu taller que deberías poder responder sin tener que preguntar a nadie.

Sobre el ayer.
¿Cuántas órdenes de trabajo tienes abiertas de más de 30 días? No las que recuerdas, las que hay.
Y sobre todo, ¿Qué se ha hecho para intentar cerrarla la semana pasada? ¿Y la anterior? ¿En qué punto están a día de hoy?
Deberías tener toda esta información a tu alcance para hacer seguimiento y provocar la acción de cierre.
Es dinero inmovilizado que no aparece en ningún informe. Un problema que crece con cada día que pasa.

Sobre el hoy.
¿Sabes qué vende cada asesor más allá de lo que el cliente trae?
No el equipo en conjunto. Asesor por asesor, y semana a semana.
¿Quién vende el trabajo adicional que has pedido ofrecer?
¿Quién detecta y vende el desgaste que el cliente desconocía?
¿Quién gestiona la entrada y la salida, sin aportar nada en el proceso?
No trabajar estas preguntas implica dejar de facturar miles de euros al mes y obligar al cliente a volver al taller en unas semanas, o peor, a que lo haga en otro taller.

Sobre el mañana.
Lo que llevas facturado este mes, más lo que podrás facturar hasta fin de mes ¿te va a dar beneficio?
No me respondas si vas a facturar más o menos que el mes pasado.
La pregunta es cuánto beneficio vas a tener este mes. O al menos, ¿sabes si cubrirás gastos?
Si no puedes responder esa pregunta hoy, no porque el mes no haya terminado, sino porque no tienes el dato limpio para calcularlo, estás corriendo con los ojos tapados, deseando llegar, pero sin gestionar el esfuerzo, ni ver nunca la meta. Y esto, mes tras mes.

Estas preguntas tienen respuestas a tu alcance.
Están en los datos que tu taller genera cada día.

Hace unos años, el poder obtenerlas requería invertir recursos que pocos talleres podían asumir.
Hoy todos las podéis obtener, con costes y programas asequibles.
Sin cambiar de DMS, ni de procesos.

Y la pregunta más importante es ¿quieres conocerlos y usarlos? o ¿vas a seguir esperando a que ...?